
Lo que inició como un lunes bailable en la reconocida discoteca Jet Set terminó en una tragedia que estremeció a toda la República Dominicana. A las 12:44 de la madrugada del 8 de abril de 2025, en medio de la presentación del merenguero Rubby Pérez, un silencio repentino precedió el colapso del techo del establecimiento, sorprendiendo a cientos de asistentes que disfrutaban de la música.
El desplome provocó una rápida movilización de los organismos de emergencia, tras registrarse más de 100 llamadas al sistema 9-1-1. Decenas de ambulancias, unidades de bomberos y equipos de rescate acudieron al lugar, donde los gritos de auxilio guiaban a los socorristas entre los escombros. Más de 370 rescatistas participaron en las labores iniciales, trasladando heridos y recuperando víctimas en medio de una escena de desesperación.
El presidente Luis Abinader se presentó en la zona del desastre y expresó su consternación, asegurando que todos los recursos del Estado estaban siendo utilizados para salvar vidas. En los días siguientes, brigadas internacionales se unieron a los trabajos coordinados por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), mientras familiares permanecían a la espera de noticias sobre sus seres queridos.
Hospitales del Gran Santo Domingo recibieron a decenas de heridos, mientras el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) identificaba a las víctimas mortales, entre ellas figuras reconocidas de distintos ámbitos. La incertidumbre y el dolor marcaron jornadas intensas de búsqueda que mantuvieron en vilo al país. Tras más de 59 horas de labores ininterrumpidas, en las que participaron miles de colaboradores de múltiples instituciones, las autoridades dieron por concluido el operativo. El balance final fue devastador: 236 personas fallecidas, incluyendo 21 extranjeros, más de 180 heridos y 189 rescatados con vida, dejando una profunda herida en la memoria colectiva de la na



