
El presidente Luis Abinader advirtió este domingo que la población dominicana deberá asumir “sacrificios inevitables” ante el impacto económico derivado del conflicto en Irán, el cual ha generado tensiones en los mercados internacionales, especialmente en los precios del petróleo, los combustibles y los alimentos.
Durante un mensaje a la nación, el mandatario explicó que la situación global ha provocado incertidumbre en el suministro energético, en particular por la relevancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural del mundo.
“Ante esta situación será necesario asumir ciertos sacrificios. No desproporcionados, no indiscriminados, pero sí inevitables”, expresó el jefe de Estado.
El gobernante detalló que estas presiones externas tendrán efectos directos en la economía local, con posibles aumentos en las tarifas eléctricas, los costos del transporte y, en menor medida, en los precios de los alimentos.
Abinader recordó que la República Dominicana es una economía abierta y dependiente de la importación de combustibles, por lo que los aumentos en los precios internacionales impactan de manera directa el mercado interno. “No fijamos esos precios, los recibimos. Y cuando esos precios suben, su impacto se traslada inevitablemente a nuestra economía”, afirmó.
El pronunciamiento se produce luego de que el Gobierno dispusiera un segundo incremento en los precios de las gasolinas y el gasoil, con alzas que oscilan entre 5.2 % y 6.7 %. Según explicó, estas medidas buscan reducir el subsidio estatal en al menos 12,000 millones de pesos en lo que resta del año.
Como parte de las recomendaciones, el presidente sugirió a las empresas implementar esquemas de trabajo remoto, a fin de optimizar el consumo de combustible.
Pese a los aumentos, aseguró que los combustibles continúan subsidiados, en algunos casos por más de 100 pesos por galón. Asimismo, garantizó que el gas licuado de petróleo (GLP) se mantendrá sin variación, debido a su impacto directo en los hogares más vulnerables.
El mandatario también alertó que el incremento del petróleo, que pasó de una proyección de 65 dólares por barril en el presupuesto de 2026 a cerca de 100 dólares, representa una presión significativa para las finanzas públicas, lo que hace necesarios ajustes para preservar su sostenibilidad.
“El Gobierno asumirá la mayor parte del esfuerzo, pero también se requiere una responsabilidad compartida”, sostuvo.
Para mitigar el impacto, el Ejecutivo anunció un conjunto de medidas orientadas a mantener la estabilidad macroeconómica y proteger a los sectores más vulnerables. Entre ellas, la reasignación de unos 10,000 millones de pesos del presupuesto nacional, sin aumentar el gasto total.
Además, se implementará un subsidio a los fertilizantes por un monto inicial de 1,000 millones de pesos, con el objetivo de evitar que el alza internacional incida en mayores precios de los alimentos.
Abinader indicó que, pese al contexto internacional adverso, el Gobierno mantendrá la inversión pública como motor del crecimiento económico.
El presidente recordó que en 2025 se destinaron 11,500 millones de pesos para subsidiar combustibles y 105,000 millones al sector eléctrico. En lo que va de 2026, el subsidio a los combustibles ya asciende a unos 4,000 millones de pesos.
Finalmente, aseguró que el país cuenta con condiciones para enfrentar este escenario, destacando la liquidez disponible, el acceso a financiamiento internacional y reservas superiores a los 16,000 millones de dólares.
“El país está preparado para enfrentar este tipo de situaciones”, concluyó el mandatario, al reiterar que el Gobierno continuará tomando decisiones para proteger la estabilidad económica y el poder adquisitivo de las familias dominicanas, aunque reconoció que el contexto internacional obligará a realizar ajustes.



