
El presidente Luis Abinader promulgó la Ley 30-26, una reforma fiscal que introduce cambios importantes en los impuestos, incentivos empresariales, operaciones financieras y los beneficios para los sectores estratégicos de la economía dominicana.
Esta normativa fue aprobada de urgencia por el Congreso Nacional y presentada por el Gobierno como una respuesta preventiva ante los riesgos económicos derivados de la reciente crisis internacional, marcada por las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, que generaron preocupación por posibles impactos en los precios del petróleo, la inflación, el comercio global y los mercados financieros.
Aunque en los últimos días se anunció un alto el fuego y el inicio de negociaciones diplomáticas entre las partes involucradas, las autoridades sostienen que la incertidumbre internacional sigue representando un riesgo para economías emergentes como la dominicana.
Al presentar el plan el pasado 11 de junio, el ministro de Hacienda, Magín Díaz, explicó que las medidas permitirán captar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones adicionales para fortalecer las finanzas públicas, preservar programas sociales y garantizar inversiones estratégicas.
Amnistía fiscal y cambios en el ISR
Ahora bien, uno de los principales componentes de la Ley 30-26 es la creación de una amnistía fiscal temporal para personas físicas y jurídicas con obligaciones tributarias pendientes.
La medida contempla la reducción de intereses y recargos, la eliminación parcial de sanciones, facilidades de pago y la regularización de deudas en procesos administrativos o judiciales.
A la vez, la ley modifica la escala del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para personas físicas a partir de 2027.
La nueva estructura establece:
Exención para ingresos de hasta RD$480,000 anuales
Tasa de 15% para el primer tramo gravado
Tasa de 20% para ingresos intermedios
Tasa de 25% para niveles superiores
Nuevo tramo de 27% para ingresos superiores a RD$4.8 millones anuales
De acuerdo con el Gobierno, esta medida busca aumentar la contribución de los contribuyentes de mayores ingresos al financiamiento del Estado.
Empresas grandes pagarán más impuestos
También, la legislación introduce cambios para las personas jurídicas.
A partir del ejercicio fiscal de 2026 la tasa general del ISR corporativo será de 27% y las empresas con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales pagarán una tasa transitoria de 30% durante los años fiscales 2026, 2027 y 2028.
Las autoridades consideran que este incremento temporal permitirá reforzar los ingresos fiscales en un contexto internacional incierto.
Por otro lado, las microempresas quedarán exentas del pago de anticipos del ISR.
Las pequeñas empresas podrán fraccionar esos pagos de la siguiente manera:
50% en el sexto mes
30% en el noveno mes
20% en el duodécimo mes
Los productores agropecuarios estarán exentos tanto de anticipos como del Impuesto a los Activos.
Más impuestos a transacciones bancarias, viajeros y servicios digitales
Asimismo, la Ley 30-26 aumenta la tributación en varias áreas.
Entre los cambios más relevantes está las operaciones financieras ya que se le aplicará un impuesto a cheques y transferencias electrónicas aumenta de 1.5 por mil a 2 por mil. La medida impactará a usuarios y empresas que realizan operaciones a través del sistema financiero nacional.
Salida aérea: La contribución por salida del territorio nacional pasará de US$20 a US$30 por pasajero. Esto representa un aumento de 50% y será cobrado a través de las aerolíneas y empresas transportistas.
Economía digital: Los pagos realizados al exterior por conceptos como licencias de software, publicidad digital, almacenamiento en la nube, los servicios tecnológicos y las regalías digitales, estarán sujetos a una retención de 15%.
Incentivos para inversión, construcción y exportaciones
De igual manera, la reforma incorpora varios incentivos orientados a estimular sectores productivos.
Uno de los más relevantes es la depreciación acelerada para maquinaria y equipos industriales nuevos. Las empresas podrán depreciar estos activos al doble de la velocidad permitida actualmente, reduciendo su carga tributaria e incentivando la modernización tecnológica.
Es más, la ley reduce el impuesto a las ganancias de capital inmobiliarias de 25% a 10% para personas físicas.
Las autoridades consideran que esta medida impulsará:
La inversión inmobiliaria
La construcción
La movilidad de capitales
El desarrollo de nuevos proyectos
Se eliminará gradualmente el impuesto sobre hipotecas, se reducirá de 2% a 1% en 2027 y será eliminado completamente a partir de 2028.
En el caso de los exportadores, la legislación establece mecanismos de devolución de impuestos pagados por combustibles y seguros, con el objetivo de fortalecer la competitividad de los productos dominicanos en mercados internacionales.
Cambios en sucesiones, educación y juegos de azar
Por otra parte, la Ley 30-26 introduce modificaciones en otras áreas tributarias.
Herencias y sucesiones: Las sucesiones de hasta RD$1 millón estarán exentas de impuestos, mientras que los herederos directos tendrán una exención de hasta RD$2 millones. Los montos serán ajustados anualmente por inflación.
Educación y discapacidad: Los contribuyentes podrán deducir gastos educativos hasta determinados límites. Cuando estos gastos beneficien a personas con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo, las deducciones permitidas serán mayores.
Juegos de azar: La ley actualiza la tributación del sector, los casinos pagarán entre RD$70,000 y RD$100,000 mensuales por mesa, las bancas de lotería pagarán RD$85,000 anuales y RD$200,000 por derecho de operación, las bancas deportivas pagarán entre RD$300,000 y RD$500,000 anuales y las máquinas tragamonedas tributarán entre RD$15,000 y RD$18,000 mensuales. Además, por primera vez los cigarrillos electrónicos, dispositivos de vapeo y líquidos con o sin nicotina quedan incorporados al Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) con una tasa de 55% sobre el precio de venta al públi



